Un concepto central en la investigación del microbioma intestinal es la diversidad bacteriana, también conocida como diversidad alfa.
Describe cuántos microorganismos diferentes hay en el intestino y con qué uniformidad se distribuyen.
Una alta diversidad suele asociarse con un ecosistema microbiano más estable. Los investigadores suelen describir esto como resiliencia: la capacidad del microbioma para responder a desafíos como el estrés, las infecciones o los antibióticos.⁷
La hipótesis del «estilo de vida occidental»
Una teoría muy debatida en la investigación moderna del microbioma sugiere que nuestro estilo de vida actual puede influir en la diversidad microbiana con mayor intensidad de lo que se suponía anteriormente.
Entre los factores que se analizan figuran:
- Dietas ricas en alimentos ultraprocesados
- Bajo consumo de fibra
- Estrés crónico
- Falta de sueño
- Falta de ejercicio
- Uso frecuente de antibióticos
Algunos investigadores ya describen esta tendencia como un posible «agotamiento del microbioma» en las sociedades occidentales. Este fenómeno se está estudiando intensamente en relación con el metabolismo, la regulación inmunológica y el eje intestino-cerebro.